Un césped descuidado se nota rápido: amarillea, se aclara en algunas zonas y crece de forma irregular. La causa casi siempre es la misma, falta de nitrógeno, pero abonar "a ojo" o en el momento equivocado puede quemarlo en vez de mejorarlo. Esta guía resume cuándo, cuánto y qué abono usar para tener un césped denso y uniforme durante todo el año.
Qué necesita el césped de un abono
El césped, a diferencia de una planta de maceta, necesita sobre todo nitrógeno (N): es el nutriente que da color verde y densidad a la hierba. Pero un exceso de nitrógeno de liberación rápida en pleno verano puede quemar las puntas de la hierba. Por eso los abonos de césped de calidad suelen combinar un NPK alto en nitrógeno con una tecnología de liberación gradual, para repartir el efecto en el tiempo en vez de concentrarlo en un pico.
Cuándo abonar el césped
Con un abono de liberación gradual que dura unos 4 meses por aplicación, bastan 3 aplicaciones al año para mantener el césped denso y verde: una aproximadamente a finales de invierno o inicio de primavera, otra en los meses centrales del año y una tercera en otoño. Si vas a sembrar césped nuevo o a reponer calvas con tepe, el momento de abonar es justo antes de sembrar, no después.
Cuánto abonar
La dosis depende de si es mantenimiento de un césped ya establecido o una siembra nueva:
- Mantenimiento: entre 30 y 40 g por m², esparcido de forma homogénea.
- Siembra nueva o reposición con tepe: unos 20 g por m², incorporados al terreno antes de sembrar.
En Mineravi distribuimos el Abono Tecnológico Césped de Fertinagro, un granulado NPK (Mg-S) 20-5-10 (2-15) con micronutrientes y la tecnología DURAMÓN® (inhibidor de la ureasa), que libera el nitrógeno poco a poco durante unos 4 meses sin picos de crecimiento ni riesgo de quemaduras. Se comercializa en cubo de 1 kg o de 5 kg, con un cacito dosificador de 30 g incluido; un cubo de 5 kg cubre entre 125 y 165 m² por aplicación de mantenimiento.
Cómo aplicarlo bien, paso a paso
- Siega el césped el día antes de abonar: la hierba más corta deja que el abono llegue mejor a la base.
- Reparte el abono en pases cruzados (primero en un sentido, luego perpendicular): es la forma de evitar las franjas de color más o menos intenso.
- Riega abundantemente después de aplicar, para que el granulado se disuelva y llegue a la raíz.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces al año hay que abonar el césped?
Con un abono de liberación gradual que dura unos 4 meses por aplicación, 3 veces al año son suficientes: aproximadamente en primavera, verano y otoño.
¿Qué dosis de abono hay que usar?
Para mantenimiento, entre 30 y 40 g por m². Para una siembra nueva, unos 20 g por m² incorporados al terreno antes de sembrar.
¿Puede el abono quemar el césped?
Con un abono de liberación gradual, como los que usan tecnología DURAMÓN®, el riesgo de quemadura es mucho menor que con un abono de nitrógeno de liberación rápida, porque evita los picos de concentración.
¿Sirve este abono para césped recién sembrado?
Sí, incorporándolo al preparar el terreno (unos 20 g/m²) antes de sembrar o de colocar el tepe.
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